sábado, 15 de octubre de 2011

EL DESDOBLAMIENTO ASTRAL


Los seres humanos somos un compuesto de cuerpo y alma que funciona como un todo. Nuestro cuerpo físico es el envase que nos alberga y constituye una pequeña cantidad de nuestro ser considerado como la parte más importante porque es lo que efectivamente se puede apreciar y ver. El resto es alrededor del 99% de nuestro ser, una parte invisible, la constituyen nuestros pensamientos, nuestros sentimientos y emociones, aquello que realmente debiera importarnos mucho más que lo que a simple vista se puede apreciar. 

Al adquirir pleno conocimiento sobre aquellos misterios de la vida y de la muerte seremos capaces de entender que se puede salir del cuerpo físico con solo tener la voluntad de hacerlo. Una vez fuera del cuerpo físico podemos realizar múltiples funciones.  Invocar a los ángeles para conversar con ellos,  entender que en el pasado  tuvimos otros cuerpos, otras existencias, otras vidas. Solo estando fuera del cuerpo físico podremos recordar y revivir tiempos pasados con entera exactitud.

El desdoblamiento se produce cuando el cuerpo físico de un sujeto permanece en su propio tiempo y se desplaza a otro espacio de tiempo a lo que se e denomina "viaje astral". Técnicas de autohipnosis resultan muy útiles para lograr un estado de desdoblamiento, aunque no es aconsejable para personas con problemas físicos o mentales tales como: taquicardia, vértigo, depresión, problemas cardiovasculares y circulatorios.


A diario, los seres humanos somos manejados por fuerzas subjetivas e inconscientes, a través de las cuales se manifiesta el pensar y el sentir  del actuar del ser humano. A esas fuerzas inconscientes, les llamamos pecados (en la Gnosis, les llamamos yoes ó defectos). Esas fuerzas, esos defectos de tipo psicológico residen en nuestro subconsciente. El subconsciente es llamado ciudad psicológica donde residen la ira, el orgullo, el robo, la vanidad, la pereza, la lujuria, la codicia, la violencia, el egoísmo y otras conductas que han sido creadas en el tiempo y espacio proviniendo de nuestras vidas pasadas anteriores.

Cuando una persona duerme, el alma o cuerpo astral sale del cuerpo físico a través de la glándula pineal rumbo a la quinta dimensión o mundo de los sueños. 

Al despertar, el alma penetra nuevamente al cuerpo físico y es posible que la persona traiga o no el recuerdo de sus sueños.